COMUNIDADES VIRTUALES DE APRENDIZAJE
NOMBRE: FERNANDO
RIVERA SIMÓN
PROFESOR: JORGE
ALBERTO ESPINOZA LEON
MATERIA:
TECNOLOGIA CON ENFASIS EN INFORMÁTICA
GRADO: 3RO GRUPO:
Este artículo recoge las ideas
expresadas en una conferencia impartida en la Cuarta Expedición Eduweb 2005, celebrado en Valencia
(Carabobo-Venezuela) en noviembre del 2005.
Estamos en un mundo donde las
tecnologías de la información y comunicación tienen una presencia como no la
habían alcanzado anteriormente en ninguna etapa de desarrollo de la humanidad,
y al mismo tiempo nos hemos encontrado con una tecnología, tele formación, que
lo mismo que ocurrió en su momento con la imprenta, ha transformado nuestra
forma de relacionarnos, configurar el mundo y desenvolvernos en él. En la
actualidad las “www”, “http”, “@”, “chat”, “msm” o “comunidades virtuales”; son
términos que comienzan a ser utilizados con frecuencia en nuestra cultura
occidentalizada.
Este documento recoge, parte de la
ponencia impartida en el Congreso Eduweb2005, “Virtual izando la educación”,
desarrollado en Valencia (Carabobo – Venezuela).
Estamos en un mundo donde las
tecnologías de la información y comunicación tienen una presencia como no la
habían alcanzado anteriormente en ninguna etapa de desarrollo de la humanidad,
y al mismo tiempo nos hemos encontrado con una tecnología, la tele formación,
que lo mismo que ocurrió en su momento con la imprenta, ha transformado nuestra
forma de relacionarnos, configurar el mundo y desenvolvernos en él. En la
actualidad las “www”, “http”, “@”, “chat”, “msm” o “comunidades virtuales”; son
términos que comienzan a ser utilizados con frecuencia en nuestra cultura.
En este documento nos centraremos en uno de ellos, en las denominadas
comunidades virtuales (CV) y en las posibilidades que las mismas tienen para la
formación. Y
Para ello trataremos diferentes aspectos, que irán desde lo que podemos
entender por CV, los diferentes tipos de CV que nos encontramos, los factores
que determinan y condicionan su éxito, la problemática de su moderación; para
finalizar con el análisis de su utilización en la formación y los roles que en
la misma pueden desempeñar tanto el profesor como el alumno.
¿QUÉ PODEMOS ENTENDER POR
COMUNIDADES VIRTUALES Y CUÁLES SON SUS CARACTERÍSTICAS DISTINTIVAS?
No
estaría mal reconocer desde el principio que la idea de comunidad ha sido una
de las bases de configuración de Internet desde sus comienzos.
Independientemente de su nacimiento asociado a temas militares, no podemos
olvidarnos que desde sus comienzos los científicos e investigadores la han
utilizado para compartir datos, realizar de forma conjunta investigaciones y
proyectos, intercambiar mensajes, y resolver problemas unidamente; es decir,
para formar comunidades entre ellos. Comunidades que se extendieron con
verdadera velocidad a otros campos de actuación de la persona humana, desde el
ocio, a actividades profesionales, sin olvidarnos de las que aquí nos van a
preocupar, más su aplicación a actividades formativas. En definitiva no podemos
negar, que Internet ha creado una red global para que se conecten las personas,
se comuniquen entre ellas y para que trabajen.
A la hora de ofrecer una definición de CV, nos vamos a encontrar con un doble problema, por una parte con la propia definición del término comunidad, y por otra con la referencia del término virtual. Respecto al primero, y como señala Baym (2002, 55), el término comunidad es muy complejo de definir, "ya que tiene connotaciones descriptivas, normativas e ideológicas y abarca tanto dimensiones materiales como simbólicas." Por decirlo en otros términos, su definición no es unívoca y puede hacerse desde diferentes perspectivas, que van desde la ideológica a la pragmática y técnica, sin olvidarnos de sus connotaciones religiosas.
A la hora de ofrecer una definición de CV, nos vamos a encontrar con un doble problema, por una parte con la propia definición del término comunidad, y por otra con la referencia del término virtual. Respecto al primero, y como señala Baym (2002, 55), el término comunidad es muy complejo de definir, "ya que tiene connotaciones descriptivas, normativas e ideológicas y abarca tanto dimensiones materiales como simbólicas." Por decirlo en otros términos, su definición no es unívoca y puede hacerse desde diferentes perspectivas, que van desde la ideológica a la pragmática y técnica, sin olvidarnos de sus connotaciones religiosas.
Por lo que respecta a lo virtual, tenemos que
decir que suele asociarse con connotaciones de secundario, no real e
insignificativo. Como señala Levy (1999, 17): “En su uso corriente, el término
virtual, se suele emplear para expresar la ausencia pura y simple de
existencia, presuponiendo la “realidad” como una realización material, y una
presencia tangible. Lo real estaría en el orden del “yo lo tengo”, en tanto que
lo virtual estaría dentro del orden “tú lo tendrás” o de la ilusión”. Y desde
esta posición, se asumiría que lo virtual no tiene tanta significación, calidad
e importancia, como la propia realidad, sin tener en cuenta que lo virtual
también es real, sobre todo cuando hay personas por medio, como ocurre en
nuestro caso. La realidad no es igual a la presencialidad.
Estamos de acuerdo con Walace (2001, 83), cuando expresa que “algunas personas se sienten más comprometidas con sus compañeros de grupo en la red y los vínculos que forman pueden llegar a ser mucho más fuertes que los que les unen con otros grupos en la vida real.” Por otra parte diferentes investigaciones han demostrado que la formación virtual alcanza niveles de calidad como mínimo igual a lo presencial, y además lo real y virtual no están reñidos sin que ello esté reñido su combinación, como ocurre en la modalidad de “blended-learning”.
En la línea que comentamos Harasim y otros (2000, 35) describen los resultados encontrados en una investigación donde fueron entrevistados un grupo de profesores y estudiantes que utilizaban Internet en su formación, y algunas de las conclusiones que apuntaron se refieren a los aspectos que aquí comentamos y fueron las siguientes: el papel del profesor se convierte en ayudante o mentor, los estudiantes se convierten en participantes activos, las discusiones se vuelven profundas y detalladas, los alumnos se vuelven independientes, el acceso a los profesores se vuelve igualitario y directo, la interacción entre profesores aumenta de forma significativa, las oportunidades de aprendizaje se igualan para todos los estudiantes, la interacción de grupo aumenta entre los alumnos de forma significativa, y la comunicación entre los participantes aumenta. De todas formas, tenemos que ser conscientes que la simple presencia de la herramienta no garantiza la existencia de interacción entre los estudiantes, ya que una cosa muy diferente es su presencia y otra cuestión distinta es que la use, y que además su utilización implique una participación significativa, una dependerá de la actitud del estudiante hacia estas nuevas herramientas y otra de la formación que posea.
Estamos de acuerdo con Walace (2001, 83), cuando expresa que “algunas personas se sienten más comprometidas con sus compañeros de grupo en la red y los vínculos que forman pueden llegar a ser mucho más fuertes que los que les unen con otros grupos en la vida real.” Por otra parte diferentes investigaciones han demostrado que la formación virtual alcanza niveles de calidad como mínimo igual a lo presencial, y además lo real y virtual no están reñidos sin que ello esté reñido su combinación, como ocurre en la modalidad de “blended-learning”.
En la línea que comentamos Harasim y otros (2000, 35) describen los resultados encontrados en una investigación donde fueron entrevistados un grupo de profesores y estudiantes que utilizaban Internet en su formación, y algunas de las conclusiones que apuntaron se refieren a los aspectos que aquí comentamos y fueron las siguientes: el papel del profesor se convierte en ayudante o mentor, los estudiantes se convierten en participantes activos, las discusiones se vuelven profundas y detalladas, los alumnos se vuelven independientes, el acceso a los profesores se vuelve igualitario y directo, la interacción entre profesores aumenta de forma significativa, las oportunidades de aprendizaje se igualan para todos los estudiantes, la interacción de grupo aumenta entre los alumnos de forma significativa, y la comunicación entre los participantes aumenta. De todas formas, tenemos que ser conscientes que la simple presencia de la herramienta no garantiza la existencia de interacción entre los estudiantes, ya que una cosa muy diferente es su presencia y otra cuestión distinta es que la use, y que además su utilización implique una participación significativa, una dependerá de la actitud del estudiante hacia estas nuevas herramientas y otra de la formación que posea.






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